El desconcierto es mayor porque la caída fue desde muy alto. No es comparable con momentos malos de Racing, no se confundan. Pocas veces en la historia -y no solo de este club, sino de todos- se ve un desarmadero tan grande como el que sucedió en Racing. Y detrás de esto, una soberbia y un silencio demencial, digno -esto sí- de las peores dirigencias recordadas. Milito y Saja recibieron un plantel de primera línea, super valorado y con un DT de sangre celeste y blanca. Y transformaron a Racing en un Outlet. Ni me importa el partido de hoy. Racing perdió bien porque jugó mal, lo de siempre. Solo estoy pensando en como hará este equipo mediocre, con una dirigencia mediocre, para ganar el clásico y darle una sola alegría a este gente. Una sola.