El problema no es marcha sí o marcha no. ¿A quién le importa? Dejen de darle entidad. El problema es que Racing va último, con una dirigencia desorientada y una gente triste y con bronca. Mirá si me voy a poner a pensar en una marcha de gente que solo busca sus propios intereses. No se va a romper la democracia en Racing, no se preocupen. Pero si seguimos así, vamos a pelear el descenso. Por eso, los que están tan preocupados e indignados por señalar a la “oposición desestabilizadora” por una marcha fantasma, guarden esa energía para reclamarle al presidente y a quienes lo rodean. No desvíen el foco. El problema de Racing está adentro, no afuera.